-¿Me haces un favor?
-¿Qué clase de favor?
-¿Puedes sujetar mis aviones de juguete un rato?
-¿Durante mucho tiempo?
-Si, es que tu eres mi cielo.
(lo vi y me encantó, no pude remediar ponerlo aquí)
Guardando estrellas en tu bolsillo...
Pero por más que quiera,
El tiempo, me hace jugar sucio,
No me permite hacer las cosas sin trampas,
El tiempo me impide respirar entre grito y grito,
Y tampoco accede a escucharme…
Ni tan siquiera me escucha.
No me gusta rodearme de un tiempo,
Que no confía en mi,
Que no me deja vivir.
¿Qué hago ahora?
¿Ahogo las horas, en tazas de café?
¿Juego al engaño, otra vez?
El tiempo vuelve a ganar y yo a perder.
Puedo notar, como las gotas van cayendo,
Al ritmo que mi voz exige,
En silencio, como siempre,
Una existencia eterna entre tus manos,
Te aseguro, amor,
Que mi vida, no tendría sentido,
Si no fuese el aire que te abraza,
Cada noche entre las sábanas.
Si no fuese el poeta que canta,
Y te hace acariciar tu guitarra,
Una y otra vez,
Como una loca te reclamo,
No soy más que eso,
No soy más que la sincera trovadora,
De sueños alejados de la imaginación.