sábado, 27 de febrero de 2010


Hasta aqui he llegado,
no hay comienzo
no hay retroceso.
hasta aqui he llegado,
no tengo dueño,
mas que mi propia autonomia,
no tengo sueño,
mas que vivir tu vida.

hasta aquí se desbordó el vaso,
hasta aquí llego la guerra,
y aquí culminó la paz,
las ganas de morir hasta matar.

Hasta aquí soy una niña,
ahora soy tu sueño,
todo lo que deseaste, yo, lo seré.

Ya no hay lucha,
nadie a ganado,
ni nadie perdió.
Ahora comienza la verdad,
ahora es cuando despierto,
y tu estás.





miércoles, 10 de febrero de 2010

El miedo y el amor




El miedo y el amor, mueven el mundo. No está de más decir, que si no te quisiera, no me pasaría las noches esperando tu llamada. Tampoco esta de más decir, que lo que mas miedo me da en el mundo, es tu miedo.

No hay palabras suficientes para describir el amor junto al miedo que siento, cuando tu no estas a mi lado, cuando tu no eres quien de repente me acaricia la espalda mientras duermo.
Cometo mil errores en el papel cada vez que escribo cualquier cosa, siempre acabo garabateando tu nombre.
Soy quizás mujer de muchas palabras, y de poco corazón, pero el miedo es más fuerte que mi voz, en la mayoría de los casos, por lo tanto, quedo condenada por mis palabras infinidad de veces.
El miedo, mi miedo, se manifiesta con una lágrima cuando te vas, con un suspiro cuando me dejas, y con un pequeño dolor en el pecho, que me oprime hasta morir cuando siento que te enfadas.
Es un miedo, rudo, distinto al que sientes cuando alguien te persigue para herirte, es un miedo, frío, seco.
Ese tan difícil de describir, ese miedo por amor es mi miedo a perderte.
Quizás soy una egoísta, porque se lo que me espera si te vas, largas noches sola junto a la almohada, largas tardes sumergida en un libro por no querer acordarme de ti. El teléfono apagado huyendo de la realidad, y tu, al otro lado de mi mundo, disfrutando de una vida sin mi, pero créeme, no serás más feliz.
Eres mi inspiración en lugares sin apenas musas, quizás no sea problema encontrarle una solución a mi miedo, cuanto mas se ama mas se teme, y de eso estoy segura, cada día tengo mas miedo, pero cada día más te quiero.

viernes, 8 de enero de 2010

Dicen… “eso no dura para siempre” y quizás no dure para siempre pero mientras permanezca en mi corazón tendrá una persistencia eterna.

No es más de lo que pide cualquier persona de mi edad, cariño, diversión pero la parte de madurez que ya sobresale en mí pese a mi corta, o no tan corta edad, te reclama.
Reclama a la persona que me abraza y me hace sentir grande, muy grande.
Reclama a ese chico, que tan solo con mirarme sabe como me siento, el que me seca las lágrimas, cuando las cosas salen mal.
Quiero decirte que quiero pasar el resto de mi vida contigo, sí, si que quiero, y me fugaría a la china si eso fuese necesario, con tal de estar a tu lado, de ser yo la que te despierte a besos por las mañanas, y la que te abrace mientras hacemos el amor.
Quiero ser tu pasado, presente y futuro.

Y también, quiero ser tu vida.




miércoles, 30 de diciembre de 2009

Estar en el punto cero.
No saber si luchar más, o caerte de bruces frente a la vida,
decir,
no puedo más,
y llorar desconsoladamente hasta que el estómago te duela y luego pensar, y reflexionar sobre todo aquello que podrías haber hecho en su momento, estudiar más, para un exámen, haber disfrutado más en una fiesta, haber amado más, a una persona.
Pero sinceramente, de que me sirve, amar, llorar desconsoladamente, caer de bruces ante la vida, ¿De qué me sirve?
Llegar a preguntarse eso es estar en el punto cero.



jueves, 24 de diciembre de 2009

.

Ya sabes que yo soy la penosa crítica de cine, la alocada pero puntual persona que anda detrás de ti, recogiéndote hasta el más mínimo calcetín que este mal doblado, ya sabes que soy la friolera que siempre te roba aquellos pantalones del número trece, la que te deshace la cama, pero también te la hace. Soy la que te cuida si enfermas y la que se deja cuidar si se constipa, la que sabe que no necesitas mas que un abrazo para ser feliz, soy la que se ríe, de todas, pero de todas, todas las tonterías que haces, incluso de las que no tienen gracia para nadie. Soy la única capaz de hacer el ridículo para hacerte feliz, sabes que también soy capaz de empapelarte sillas con te quieros y de escribirte cartitas de amor que no lees hasta la hora de dormir, hora en la que te despides de mí, día sí y día también con un dulce “buenas noches princesa”.










Te quiero, tan solo a ti